SI BUSCAS UN EMPLEO PRIMERO CONOCE A TUS EMPRESAS

Es un error muy común que nos sucede a la hora de buscar empleo, el comenzar por nosotros mismos, es decir: ¿Qué hemos estudiado, cual es nuestra experiencia? Comenzar por el autoconocimiento. Pero tampoco es un error, pero por algún lugar tenemos que empezar, nuestras aptitudes, actitudes y objetivos se tienen que retroalimentar del entorno en el que nos encontramos. Lo que ofrecemos y el mercado de trabajo tienen que ser variables interdependientes, si queremos “vender” algo. Por mucho que te apasione algo, tienes que venderlo y que te lo comprendo.

Cuando lo que queremos es buscar trabajo, en especial si es por cuenta ajena, lo que tenemos que hacer, es mirar a nuestro entorno y ver lo que necesitan nuestros posibles empleadores o clientes. Aquí surge la frase “Busco trabajo, de lo que sea”. No se pongan nerviosos, simplemente es que la entendemos descontextualizada (pensada para la búsqueda de proximidad) cuando comiences a explorar, te das cuenta de que esta frase, simplemente indica que están orientados al mercado, a su entorno, lo cual está muy bien. Solamente tenemos que preguntarles y en pocos minutos definimos el campo de búsqueda.

Así que generalmente partimos de empresas que están orientados al mercado de proximidad (a sus contactos más íntimos). Cuando éste, no les brinda oportunidades suficientes (aunque se ofrezcan para lo que sea), necesitan ampliar su círculo de búsqueda, donde la estrategia, los canales, las herramientas de búsqueda cambian y en muchos casos se encuentran perdidos y descolgados. para encontrar trabajo, no nos queda otra que ampliar nuestros círculos y comenzar a investigar a nuestros verdaderos clientes, a nuestros empleadores. Como buscadores, necesitamos adaptar los servicios que ofrecemos al entorno laboral que nos rodea, necesitamos conocer nuestro sector en nuestra ciudad y cómo funcionan las empresas que lo componen, incluso antes de lanzarnos a confeccionar nuestro currículum y los mensajes de contacto con las mismas, así que comencemos a investigar:

  • ¿Conoces con nombre y apellidos de las empresas de tu sector de tu ciudad? Google es tu amigo, hazte un listado de posibles empleadores. También puedes utilizar diferentes directorios de empresas.  

 

  • ¿Cómo contactar con ellas para ofrecerte mediante autocandidatura? ¿Cuál es el canal de contacto más adecuado?  Tal vez tengan en su web un apartado de “trabaja con nosotros”.

 

  • ¿Tienes su teléfono y correo electrónico del departamento de recursos humanos?  Busca en su Web y llámalos, pregunta por teléfono o su correo de RRHH.

 

  • ¿Conoces a las personas que trabajan dentro de las empresas, conoces al responsable de RRHH? Contacta en LinkedIn, cuando ofrezcan un empleo en la empresa, ponte en contacto y ofrécete.

 

  • ¿Conoces en qué temporada del año suelen contratar más personal? Un par de semanas antes mándales el curriculum.

 

  • ¿Qué tipos de perfiles de trabajadores suelen contratar? ¿Qué competencias solicitan en sus ofertas?  Adapta tu currículum al perfil que necesiten en ese momento.

 

  • ¿Has tenido conversaciones en las redes, en eventos, entrevistas? Apunta la fecha, con quien, y cualquier dato relevante que te permita saber qué buscan, qué necesitan, qué están haciendo.

Estas primeras preguntas son imprescindibles en una primera fase de búsqueda, especialmente para realizar la autocandidatura, sin que media una oferta determinada o cuando nos postulamos a una de tantas ofertas por primera vez. En una segunda fase, cuando nos encontremos dentro de un proceso de selección para un puesto determinado, debemos saber sobre la empresa y todavía debe ser más exhaustivo. Esto no es categórico, podemos ir haciendo este trabajo ya. Nunca se sabe cuándo una información nos puede ser útil. 

Tenemos que hacer un seguimiento continuo de nuestro posible empleado, para que cuando suja la oportunidad cuenten con nosotros, aunque solamente sea para entrar en el proceso de selección. El gran problema de los desempleados es que nuestra candidatura casi nunca llega en el momento justo. “Más vale llegar en el momento que rondar un año”. Así que tenemos que mantener el contacto continuamente si queremos llegar en el momento justo.